
CARTA A MI HIJA:
Un día más, sentada frente al ordenador y no sé cómo empezar a escribir lo que siento. No sé si quienes lean esta carta logren entender el significado de mis palabras. Sólo espero que aquellos afortunados que no hayan sufrido la muerte de un hijo, puedan tan sólo tratar de imaginar el inmenso dolor que tuve que enfrentar para hoy poder escribir.Algunos se preguntaran para qué escribir una carta a un hijo muerto.Pues bien, tan sólo deseo que estas líneas sean un homenaje a la alegría más grande de mi vida, mi hija Antía. Que el mundo entero, si es posible, sepa cuánto lo amo y lo extraño.
También ésta es una manera de decir que voy a lograr superar la depresión, que a pesar de todo, volveran a mí las ganas de vivir. No es fácil,de hecho es tan difícil, que por momentos creo que me hundire en la tristeza y desolación. Pero hoy, quiero gritar a los cuatro vientos ¡lo lograre!. Poco a poco, pedazo a pedazo volvere,estoy aquí,existo y soy feliz.
Yo no supe qué hacer, mi mundo se derrumbó en tan sólo un instante; mi vida estaba envuelta en la desesperación y la melancolía,estoy aprendiendo a ser fuerte, mucho muy fuerte para poder salir del hoyo negro, obscuro y frío en el que mi vida entera esta inmersa. Con mucho esfuerzo y pasando días y noches sin consuelo estoy llegando a donde estoy y logrando escribir estas líneas a mi amada bebé:
Antía:
Hoy desperté pensando en ti (como todos los dias). Te extraño mucho, así que suelo cerrar los ojos para recordar tu hermosa carita, tus manos y tus pies; me gusta recordar aquél momento cuando sentí por primera y última vez, el calor de tu pequeño cuerpo en mi pecho. Aquél momento triste pero a la vez encantadoramente feliz, un instante que llevaré por siempre en mi memoria y en mi corazón.Ya han pasado 8 meses desde tu partida, tu muerte mi amor, me dejó un profundo vacío, un hueco que seguramente dejaste para que nunca te olvide. Pero no te preocupes bebé, mi alma y la tuya estarán unidas por siempre. Y es que cada vez que miro al cielo, siento tu presencia y sé que me escuchas y me das aliento para seguir adelante.Es así Antía como he podido sobrevivir, pensando en ti, creyendo que mi felicidad es tu felicidad. Aún no puedo decirte que el dolor ya pasó - quizá nunca pase - pero al menos la desesperanza y la angustia van siendo menos conforme el tiempo se lleva los días, las semanas y los meses.No ha sido fácil ni lo es pero miro hacia adelante, haciendo todo lo posible para que no me veas triste. Quiero que te sientas orgulloso de tener una mamá fuerte, que no se da por vencida. Por que quiero que sepas hija, que el final es sólo el principio y que tengo la esperanza de que después de esta vida existe algo más para finalmente estar juntos. Mientras tanto, acompáñame siempre y dame la fortaleza necesaria para seguir luchando.Me gusta sentarme sola ala orilla del mar(en el pueblo de papa) y mirar un hermoso atardecer o simplemente el infinito de la playa,Me sentí afortunada de poder admirar tanta belleza y por un instante te dije en silencio ¡lo que te perdiste bebé!...y de pronto sentí que me respondías ¡no mami, aquí estoy a tu lado mirando lo mismo que tú!. Entonces me dije a mí misma, ¡claro! Seguramente en un lugar como este estás ahora y fuiste tú quien me trajo aquí para hacerme sentir tranquila, libre, feliz y maravillada.Asi es como me siento cuando voy al aplya y estoy sola y tranquila.Sabes pequeña, ahora creo que eres precisamente tú quien arregla cada instante de mi vida. Que cuando descubres algo maravilloso lo pones frente a mí para que yo también pueda disfrutarlo.Gracias a ti encontré una manera distinta de mirar la vida. Lo pequeño se volvió grande, lo insignificante se volvió apreciable, lo que nunca vi ahora existe. Gracias mi amor, por enseñarme a disfrutar de las maravillas de este mundo y abrir los ojos a esta vida,Quizá hace unos meses pensaba que ya nada bueno podía suceder en mi vida,ahora sé que estaba equivocada. Creo que tu muerte no fue en vano, que vino a darle forma y significado a cada momento de mi existencia. las21 semanas de tu corta vida dentro de mi hicieron de mí una mujer fuerte, (aunque no lo parezca), intensa, pero sobre todo agradecida por ser lo que soy, por tener lo que tengo y por haber vivido las semanas más maravillosos de mi vida.
Gracias Antía por lo que tu me has dado, por el amor incondicional, gracias por hacer que el amor de tu padre y el mío sea cada vez más grande y fuerte. Siempre te llevaré muy cerca de mi corazón para que nunca olvides cuánto te amo. Y donde quiera que estés aguarda mi llegada, porque estoy segura que algún día podré verte sonreír, podré sentir tus manos en mi rostro y podré acariciarte, mimarte y decirte todas esas palabras de amor que en esta vida nos fue negado compartir. Porque al final, estaremos juntos por siempre.
CON AMOR, TU MAMI...